La calidad de los supersacos impacta directamente el desarrollo posterior del mercado de una empresa; por lo que es fundamental realizar pruebas de calidad específicas antes de que los productos salgan de fábrica. Hoy exploraremos dos pruebas de calidad efectivas que se realizan comúnmente en supersacos antes del envío.
El primer método es la prueba de presión. Un supersaco completamente cargado se coloca en una máquina de compresión para realizar pruebas. La presión aplicada se establece en cuatro veces el peso de carga total de la bolsa; alternativamente, se puede emplear un método de carga estática, utilizando el peso combinado de cuatro bolsas apiladas y completamente cargadas. La presión se mantiene durante al menos ocho horas. Si, durante esta prueba, no hay derrame de contenido ni daños al cuerpo del saco, se considerará que el supersaco ha pasado este examen.
El segundo método es la prueba de caída. Un supersaco completamente cargado se iza utilizando un equipo de elevación hasta que el fondo del supersaco esté colocado al menos a 0,8 metros del suelo. Luego se deja caer verticalmente sobre una superficie dura y plana. Si no se derrama el contenido y el cuerpo de la bolsa no sufre daños, se considera que la bolsa a granel ha pasado esta prueba.
